En una acogedora atmósfera, dónde se mezclan la más moderna tecnología con el espíritu de dedicación artesanal se encuentra nuestra bodega. Situada en el interior de la villa medieval de Batea, paredes centenarias y recuerdos personales imborrables de nuestros antepasados se armonizan con una nueva bodega equipada con todos los adelantos técnicos y enológicos, que respetan el proceso natural de elaboración y aseguran un perfecto control de las condiciones ambientales y de higiene.

La cuidada elaboración de nuestros vinos se realiza tras un control exhaustivo de maduración y atendiendo a los microclimas de cada uno de los viñedos. Cada día se vendimia una variedad con la consiguiente garantía de seguimiento personal que convierte nuestros mostos en vinos de alta expresión con gran personalidad y complejidad tanto en aromas como sabores.



La gran mayoría de nuestros vinos envejecen en nuestras dos naves de envejecimiento, una de ellas construida en antiguos lagares bajo tierra en piedra picada dónde envejecen nuestros vinos más seleccionados y otra más amplia y funcional para nuestros vinos de semicrianza y con breve paso de 4 meses por barrica . En la actualidad hay unas 375 barricas principalmente de roble francés (90%), americano (5%) y Húngaro (5%).

Un control de temperatura y humedad se hace indispensable para criar nuestros vinos y llegar de esta forma al consumidor con la calidad esperada y hacer así del cliente nuestro mejor amigo.