La pasión y amor por la tierra y los viñedos de cuatro generaciones de la familia Piñol han hecho posible que más de medio siglo después de iniciar la elaboración de vinos de forma artesanal en 1940, nuestros vinos hayan alcanzado cotas importantísimas de calidad. Si bien los orígenes del cultivo de la viña se remontan a antes de la Edad Media.
La tradición transmitida de padres a hijos así como la incorporación de la más moderna tecnología fue la chispa que nos hizo embotellar nuestro primer vino en 1995.
Y precisamente porque lo excepcional no se improvisa, tardamos unos 50 años en comercializar nuestra primera botella "L'Avi Arrufi 1995" qué en su primer concurso de cata internacional obtuvo ya una medalla de plata en el prestigioso certamen internacional Sélections Mondiales de Montréal (Canada) entre 1700 vinos de todo el mundo.
Gran parte de nuestros vinos son un reconocimiento al esfuerzo de nuestros antepasados y es por ello que sus nombres figuran como marca del vino.
Mather Teresina (1920-1989)
Viña Orosina (1898-1984)
L'Avi Arrufi (1894-1976)
Josefina Piñol (1947)